Cultura e historia

Relatar cuentos cortos de terror

Bien dicen que para asustarse más, no hace falta ver una película de terror, con que alguien que sepa relatar cuentos cortos de terror, tienes para echar a andar tu imaginación, nada como estar en compañía de varios amigos y junto con ellos platicar de las cosas que nos apasionan, y en mi caso soy un fanático de las cosas sobrenaturales, por eso cuando un amigo, al que no le conocía sus dotes de narrador, empezó a contar la historia que a continuación les comparto, hasta los bellos del cuerpo se me erizaron.

Relatar cuentos cortos de terror

Esa noche de fin de año, afueras de la ciudad de Querétaro, Luis Ángel Mondragón, quien venía de la ciudad de Celaya, Gto. De una junta en el trabajo en donde se desempeñaba como vendedor, había salido tarde, por culpa del tráfico por un accidente en donde fallecieron muchas personas, entonces la carretera cerrada, había retrasado la libre circulación, al llegar a ver las luces de su ciudad, como a las 3 A.M., noto que había señalamientos antes de llegar, para entrar a una brecha, lo curioso de todo, es que a esa hora no había tráfico y se tuvo que salir de la carretera.

Al pasar unos minutos y ver que las luces de la gran ciudad se iban difuminando, el miedo y la incertidumbre se empezaron a apoderar de él, y más al ver que la gasolina de su vehículo, cada vez era menos, por lo que opto por regresarse al cabo de unos minutos en la brecha, al momento de hacerlo, sintió la caída en su capacete, de algo grande, algo que no podía ver ni entender.

Tan solo piso el acelerador, y por el espejo retrovisor, vio que esa cosa volaba al ras del suelo, por lo que no paro hasta llegar a la carretera, y ver que dicha desviación no estaba más, algo o alguien lo habían desviado y eso basto, para no volver a circular esa carretera por la noche, nunca más en soledad.