Cultura e historia

Leyenda de terror Caminando hacia casa

Leyenda de terror Caminando hacia casa

Rafael era un muchacho que vivía en un pueblito y todas las tardes se iba caminando de la escuela vespertina hasta su casa. Un día en particular se le hizo tarde, pues se quedó hablando con el profesor acerca de una tarea que tenían que realizar para el día siguiente.

– Rafita, es mejor que te apures, ya sabes que en el sendero no hay luz y te puedes topar con un animal salvaje.

– No se preocupe maestro, yo no le tengo miedo a ninguna criatura. Es más, pienso que esas historias sólo son leyendas de terror.

El niño agarró su mochila de cuero y salió del salón de clases con dirección a su domicilio. En el camino, escuchó unos ruidos y al girar la cabeza se dio cuenta de que lo estaba siguiendo una ovejita.

Se aproximó a ella y al verla de frente notó que la mirada del animal estaba completamente perdida, era como si esa criatura estuviera poseída por un ente satánico. Las cosas empeoraron, pues del hocico del animal, brotó espuma azulada, muy similar a la que arrojan los perros que tienen rabia.

Afortunadamente, Rafa ya estaba cerca de su casa. Entró en la morada y le dijo a su mamá que una extraña criatura lo había seguido. La mujer tomó la escopeta que guardaba detrás de la puerta de la cocina y salió para enfrentar a la criatura.

Sin embargo, por más que buscó portada los lados, la oveja no apareció. A la mañana siguiente, varios de los pueblerinos se reunieron en la plaza central, para platicar que la noche anterior, muchos granjeros se toparon con el “Chupacabras”, que como sabes, es un ser que le gusta beber la sangre de los bovinos.

Esta criatura tiene la peculiaridad de aparecer en ciertas épocas del año. Si te topas con ella, ten cuidado.